LAS ISLAS ANDAMÁN : EL PAÍS DE LOS CAZADORES DE CABEZAS

Cuentan que el primer occidental que se adentro por estas tierras fue el viajero Marco Polo que las llamó, “el país de los cazadores de cabezas” puesto que las tribus que en ellas vivían tenían, entre otras, la costumbre de cortar la cabeza de sus enemigos. En el s XVII los británicos crearon en ellas una inmensa prisión conocida por su dureza. Durante la 2º Guerra Mundial fueron invadidas por los japoneses. Una vez que la India alcanzó la independencia en 1947 pasaron a depender de ella.

La primera vez que me interesé por este archipiélago situado en el Golfo de Bengala y a solo 200km de Birmania, fue a principios del 2004. Poco tiempo después los efectos del tsunami pusieron en el mapa a estas lejanas islas, así como al cercano archipiélago de las Nicobar que forma parte del mismo territorio. En el año 2006 escribí un primer artículo sobre ellas y desde entonces no han cesado de interesarme. Muchas cosas han cambiado en estos años, entre otras que las Andamán son mucho más accesibles al turismo, que ya no son esas islas lejanas y desconocidas y por consiguiente que están perdiendo su inocencia primitiva para convertirse en un nuevo paraíso para viajeros en mal de lugares exóticos.

Hace unos años el viajero francés Loic Marchat visitó estas islas y  tras el tsunami se encontró con el germen de lo que ha llegado posteriormente, la invasión turística. En el 2006 el gobierno indio intentó sin éxito vender algunas de estas islas a promotores turísticos y Loic desde su modesta página realizaba el siguiente llamamiento a los viajeros.

ADVERTENCIA
“Las Andamán son menos bellas que las Maldivas, son sucias, hay mosquitos y moscas de la arena y serpientes marinas venenosas no hay nada para emborracharse y salir por la noche y se duerme en cabañas.
NADA, salvo para el que se tome el tiempo para saborear la autenticidad, esta atmósfera de fin del mundo…
Entonces id a hacer jet ski a Tailandia y a las Maldivas o bien venid y respetad la vida insular…dejadnos y sobre todo dejadles verdaderas islas.”

Llamamiento que no ha perdido vigencia y que debería ser tenido muy en cuenta si se piensa viajara a estos territorios.

Los archipiélagos de Andamán y Nicobar se encuentran situados a unos 800km al este de la India junto a las costas de Birmania. Su notoriedad estos últimos tiempos se debió a que durante el tsunami de diciembre del 2004,7000 personas perecieron allí.


De las Nicobar ya escribiremos otro capítulo, las Andamán son alrededor de 300 islas de las que solo 38 están habitadas. Pertenecen a la India desde el S XVII. El acceso ha sido durante mucho tiempo rigurosamente controlado. Actualmente los problemas administrativos son menores pero no puede prolongarse la estancia más allá de 30 días. El permiso se obtiene en el mismo puerto o aeropuerto. Algunas de las islas tienen prohibido el acceso y en otras solo es posible visitar ciertas áreas, siendo el resto de acceso restringido. Estas áreas son las denominadas “reservas tribales” en las que viven los pobladores de las distintas etnias presentes en las islas.

Hasta hace unos pocos años solo había dos formas de llegar  a las islas, bien desde Madrás con avión por precios que sobrepasaban los 450€, o bien en barco que tarda seis días en la travesía de ida y vuelta y el coste rondaba los 80 €. Actualmente hay compañías Low cost que realizan vuelos desde Chennai hasta Port Blair a diario y por tanto los precios se han abaratado, hay más de 14 vuelos diarios con Port Blair. También existe la posibilidad de viajar desde Calcuta con la Jet Airways con un trayecto de 2 horas o bien por vía marítima.

Si eran lugares aún poco conocidos, con turistas a cuenta gotas y alejados de los circuitos, en el espacio de poco más de 6 años desde que escribí sobre este lugar, han dado un vuelco espectacular. Cuando escribí la primera vez sobre las islas, los visitantes anuales no llegaban a los 30.000, cifra que se ha quedado pequeña puesto que ahora sobrepasan los 100 mil, lo que ha provocado muchos problemas para la población autóctona, debido a que se ha producido una inflación galopante que hace que los habitantes se hayan empobrecido. Las autoridades indias fomentan el turismo hacia las islas, convencidos de que esta es una manera de desarrollarlas y de rentabilizar las inversiones. Incluso pagan a los funcionarios el coste del billete de avión para visitarlas.

Pero las islas no están preparadas para este aumento en el número de visitantes por la escasez de infraestructuras. En las islas hay cortes de luz bastante frecuentes y el agua escasea. Estos últimos años han sufrido racionamiento en el gasto de agua debido a la sequía persistente.

Las islas Andamán tienen el aspecto típico de una postal para turistas, hay playas de arena blanca, aguas cristalinas, cocoteros, arrecifes de coral y temperaturas temperadas durante todo el año. Pero no todas las islas son paraísos en los que poder adentrarse, una gran parte del territorio está prohibido y ciertas islas son inabordables.

Las anécdotas abundan sobre la isla de Sentinele del norte, de apenas 47 km2, habitada por una tribu formada por entre 50 y 200 personas que siguen viviendo en la edad de piedra y que reciben con arcos y flechas a cualquiera que desembarque en sus playas con riesgo evidente para su integridad. Cuentan que algunos pescadores indios que han llegado a la isla lo pagaron con su vida. Los helicópteros que han sobrevolado el lugar han sido amenazados a golpe de flechas impidiéndoles acercarse. La población de estas islas se cree que emigró desde África hace miles de años, durante siglos se creyó que practicaban el canibalismo, aunque esta teoría pierde cuerpo. La población que sufrió el azote del tsunami hasta provocar enormes cambios en la costa y la estructura de su territorio, es completamente autónoma. Construyen barcos con troncos y pescan en los alrededores de la costa y son cazadores recolectores. Ningún antropólogo ha logrado llegar a la isla para estudiar a estas poblaciones y el gobierno indio, por el momento pretende no inmiscuirse en sus asuntos, ya que no representan ningún peligro evidente ni son una zona estratégica.  Es un paraíso prohibido en el más amplio sentido.

La capital de las Andamán es Port Blair y desde allí salen ferrys a distintas islas. La más visitada es Havelock .En esta última y por 1 euro al día se pueden alquilar pequeñas cabañas sobre pilotes en medio de una exuberante vegetación. Las playas se conocen por números (hay 7) y la mayoría, debido al relieve, son solo accesibles con motos acuáticas. En Havelock se concentra el turismo de las islas y la mayoría de los alojamientos.
La razón de preservarlas es que en ellas han vivido durante siglos completamente en autarcía varias tribus. Hay dos grandes grupos étnicos en las Andamán, por un lado los  Grandes andamanés , grupo muy pequeño de apenas 50 personas y al que pertenecían los Bo que se extinguieron definitivamente hace unos años con la muerte de su última representante. Cuando leí la noticia tuve una fuerte emoción, la mujer tenía 85 años y con ella se extinguía también su lengua, la Bo, que no volverá a ser hablada en la faz de la tierra. Otro grupo es el de los Onge-jarawas, al que pertenece la tribu primitiva antes mencionada de los sentinele, además de los jarawa, los Onge y otra tribu también desaparecida, los Jabil. Algunas no tuvieron contacto con el hombre blanco hasta 1991 (gracias a un intercambio de cocos!)

Los Jarawa son recolectores, cazadores y pescadores y durante el tsunami presintieron la llegada de éste y se refugiaron en las partes altas de la isla. Han sufrido innumerables ataques a su independencia, entre ellos la construcción de una carretera que atravesaba su territorio, pero una decisión sin precedentes de la Corte Suprema india ha ordenado que esta ruta sea clausurada con lo que se preserva por el momento su territorio.
La naturaleza se ha preservado mejor que en otros lugares y existen 242 especies de pájaros. El bosque denso ocupa más del 86% del territorio. El clima es de tipo monzónico con una estación de lluvias que dura desde mayo hasta diciembre, con unas precipitaciones que se cifran en unos 3000mm anuales. Entre enero y abril se desarrolla el verano que es la mejor estación para poder visitarlas puesto que al no haber precipitaciones el acceso es más fácil.


Si bien es cierto que existen moscas de la arena, cuya picadura es imperceptible, pero que provocan heridas que se abren e infectan, éstas solo están en ciertas playas muy concretas que los habitantes mencionan a los turistas.
Hay islas a las que no puede accederse y algún que otro desaprensivo intenta que los turistas las visiten, pero el peligro de encontrarse con patrulleros es real y puede llevar a penas de prisión.

Mi agradecimiento a Loïc que me permitió usar las fotos de su viaje

Una respuesta a “LAS ISLAS ANDAMÁN : EL PAÍS DE LOS CAZADORES DE CABEZAS

  1. Muy interesantes tus comentarios sobre estas islas. Gracias.

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