Azemmour mágica: entre un río y dos santuarios. A la orilla del Oum er-Rebia

“La ciudad entera aparece peligrosamente colgada en un desorden pintoresco, de una blancura axquisita a la vista, sobre la cresta de un abrupto acantilado cuyos pies bañan las aguas rojas del río”                                                                                     Maurice Zimmerman

“Es la novia de la primavera y del otoño. Sus faros y sus almenas, cuales astros brillantes, observan su valle”                                                                                                          Ibn al Khatíb (s.XIV)

(Oh Moulay Bouchaib, Oh tú que das machos…) Canción popular de Doukkala

Murallas

A la orilla del Oum er-Rebia

Olvidada por la historia se esconde a la sombra de El Jadida, su hermana mayor, desde hace muchos años, tantos que incluso para los marroquíes ha pasado a ser una gran desconocida.

Murallas y palmeras al viento

Situada en las orillas del segundo río más importante del país, el Oum er-Rebia (madre de la primavera), la pesca del sábalo, o alosa, la llevó al cénit de su gloria comercial y tal vez esa especialización fue también la que la dejó para siempre dormida tras pasar siglos de prosperidad. No es cruce  de caminos, ni puerto importante, ni urbe que destaque por sus monumentos, Azemmour, la Azaba mítica, es una minúscula ciudad dormida junto al río, escondida tras sus murallas, replegada en si misma. Parece que en las callejuelas tan solo hay niños que juegan y gatos que corretean tras ellos. ¿Sentirán aún el perfume de aquellos casi míticos alosas, hoy desaparecidos, que tanta riqueza dieron a sus habitantes? Al volver una esquina se oyen los rumores de una pequeña mezquita de impolutos muros blancos y minarete casi de juguete, incluso esos murmullos de rezos son aquí más suaves y discretos. Todo en Azemmour está hecho a tamaño reducido, discreto, como excusándose de seguir ahí tras el paso de los siglos, sin molestar, sin levantar demasiado la voz.

De un lado la ciudad nueva y tras las murallas la medina

Dicen de los doukkalies que son gente ruidosa pero poco contestataria, franca, honesta, pero sin ánimos de lucha y tal vez por ello nunca los zemouris han levantado la cabeza para pedir que su ciudad se suba al tren del progreso que está llegando a otras regiones de Marruecos.

Desentonan en algunos muros graffitis de colores vivos en oposición al blanco y al azul que lo dominan todo, irreales, parecen más bien creados para universos bien lejanos, pero no para esta villa de tonos suaves. Tal vez fueron en su momento un desafío de modernidad, pero ahora se ven como algo incongruente. Es posible que muchos artistas crearan estas obras para redonar vida a sus calles, para despertarlas del letargo, pero son más bien una curiosidad y poco o nada se han terminado fundiendo al entorno. Es una bofetada de color en el puro blanco ambiente.

Graffitis en las paredes de la medina

El poderoso Oum er-Rabia, en cuyas orillas se asienta la ciudad, viene ahora con mucho menos caudal y la ciudad nueva le da la espalda. La playa se extiende unos km más lejos, una playa abandonada por los bañistas de fuera, excepto algunos veraneantes, que poco o nada la conocen, puesto que compite con otras más grandes como Haouzia, apenas a 13 Km.

Azemmour la antigua es pura tranquilidad y quietud, silencio en sus callejas semi desérticas, abandono. Al otro lado de las murallas, Azemmour la nueva parece desperezarse con el ruido del tráfico y la vida en las calles, los comercios, el zoco, pura algarabía los martes, y los pocos artesanos que quedan aún, testigos de un pasado lleno de maestros.

Los niños corretean por sus calle solitarias

Los nuevos proyectos arquitectónicos que los políticos han empezado a publicitar auguran un renacimiento del casco antiguo, se apuesta por la renovación de calles, casas y monumentos y tanto entusiasmo en el aire es de esperar que no quede solo ahí, en proyectos vagos, y que esa reconstrucción del pasado ayude a los zemouris para asirse al carro del futuro.



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s