SALAMANCA: Leyendas de la ciudad dorada

Salamanca se extiende a orillas del río Tormes, en la meseta Castellana, cercana ya a la frontera portuguesa. El paso de los siglos ha respetado un patrimonio cultural inmenso y es conocida mundialmente por su vida universitaria que no tiene parangón en ninguna otra ciudad española.

Las catedrales

Hay muchas maneras de acercarse a Salamanca y de empaparse de su cultura. Pasear sus calles y monumentos recordando las pequeñas historias y leyendas que se le atribuyen, es una manera amena de conocerla.
Salamanca es arte en sus múltiples monumentos, es estudio a través de la Universidad y de sus muchos colegios universitarios y es diversión en sus locales nocturnos frecuentados por estudiantes de medio mundo.
A pesar de las dificultades de conexión de esta pequeña ciudad, que carece de autopistas siquiera que la acerquen a Madrid (211 km) o a Lisboa (490 km), miles de turistas se dan cita cada año para gozar de sus grandes atractivos. Si en invierno está sumida en la persistente niebla castellana y el frío es intenso, el resto del año goza de una temperatura agradable, incluso el verano puede ser especialmente caluroso y seco. Es en esta época, en la que la ciudad ofrece sus mayores atractivos, conjuntando clima y actos culturales, que permiten al visitante disfrutar al máximo de su estancia.

Torre de la Catedral vieja

“Salamanca, que enhechiza la voluntad de volver a ella a todos los que de la apacibilidad de su vivienda han gozado”
Miguel de Cervantes

Las palabras de Cervantes

Alto soto de torres que al ponerse tras las encinas que el celaje esmaltan
dora a los rayos de su lumbre el padre Sol de Castilla;
bosque de piedras que arrancó la historia a las entrañas de la tierra madre,
remanso de quietud, yo te bendigo ¡mi Salamanca!

Miguel de Unamuno

LUGARES Y LEYENDAS

La Cueva de Salamanca

Cervantes, con su popular entremés “La cueva de Salamanca” dará universalidad a este lugar y a esta leyenda que pervivía a través de los siglos. Tras la publicación, muchos viajeros se detenían a conocer aquel lugar que en tiempos había sido refugio de magos y quiromantes. Otros autores como Diego de Quevedo, Walter Scott, Torres Villarroel o Pedro Antonio de Alarcón también la mencionan.
La Cueva de Salamanca se encuentra situada en la Cuesta de Carvajal muy próxima a las dos catedrales y cuenta la leyenda que en tiempos fue lugar de culto de los adoradores del sol y de rituales de magia negra. Posteriormente sirvió de refugio a los renegados de la religión. Fue cristianizada cuando encima de ella se construyó la iglesia de San Cebrián,o Cipriano, santo patrón de los magos y la cueva quedó bajo la sacristía. La reina Isabel la Católica mandó cerrar la entrada y posteriormente tras la destrucción de la iglesia en el s. XVI, 1580, terminó siendo el trastero de una carbonería. En los años 90 se realizaron numerosas excavaciones en el lugar, cuyos resultados están expuestos. Actualmente, junto a la entrada, hay un busto del insigne salmantino Enrique Torres Villarroel, escritor, matemático, médico , hombre curioso y polifacético.

Cueva de Salamanca

Según la leyenda, el demonio, para algunos Asmodeo, celebró allí, durante 7 años, clases para 7 alumnos que se reunían con él, y al término de sus estudios, en pago a sus servicios, uno de ellos, al azar, pagaba con su libertad por todos los demás. Según otras versiones uno de los estudiantes debía pagar las clases por todos y si materialmente no podía hacerlo, lo hacía  con su propia vida. Entre los alumnos, se cuenta que el Marqués de Villena, personaje inspirado en Enrique de Villena, estudiante en la universidad, fue elegido para pagar las clases y al verse en la imposibilidad tuvo que quedarse, pero logró burlar al demonio escondiéndose en una vasija para el vino. Cuando el demonio bajó a buscarlo pensó que se había fugado gracias a sus artes mágicas y salió a buscarlo, dejando tras de sí la puerta abierta, lo que le permitió salir, y pasando la noche en la sacristía, burlar a su maestro. Según otra versión, el Marqués salió huyendo, pero el diablo acabó agarrando su sombra, lo que le privó de ella eternamente y con ello, un hombre sin sombra, pasó a ser para siempre sospechoso de malas artes y magia.

La  fama de ciudad mágica se extendió por el mundo y así en Latinoamérica se llaman Salamancas a todas las cuevas dedicadas a cultos mágicos.

Tentenecio!

Otro lugar emblemático de la ciudad es la famosa cuesta de Tentenecio,  próxima  a la catedral vieja y cuyo nombre está ligado a una de sus historias más conocidas.

Cuesta de tentenecio

En tiempos esta calle llevó el nombre de Calle de Santa Catalina. Un día, San Juan de Sahagún (s XVII), actual patrón de la ciudad (12 de junio), que paseaba por ella, se encontró frente a un toro que se había escapado del mercado de ganados de la ciudad. El animal había embestido ya a todo lo que encontraba, cuando, llegado a la altura  del santo se disponía a embestir a una mujer con su hijo en brazos, éste le puso la mano en la cabeza y le dijo: :”Tente, necio” y el toro, milagrosamente, se detuvo. La calle lleva pues este nombre en recuerdo del prodigio del santo.

La calle Tentenecio

Cuesta de tentenecio

Otra calle de la ciudad también tiene el nombre de otro milagro, la calle Pozo amarillo, una de las arterias que sale de la Plaza Mayor, en la que habría salvado a un niño que cayó a un pozo elevando las aguas de éste hasta que pudo ser rescatado con la correa que el santo había lanzado para sacarlo. Hoy se recuerda con una placa en el lugar en el que se cree ocurrió el milagro.

San Juan murió envenenado, al parecer por la amante de un hombre poderoso de la ciudad  que atribuyó a los discursos del santo el que ella le abandonara.
Hoy en la céntrica Calle Toro se alza la Iglesia de San Juan de Sahagún, que le rinde peculiar homenaje, relatando con relieves en su fachada algunos de sus milagros.

El huerto de Calixto y Melibea

El huerto, que recrea los jardines de la época (s XVI) incluso en las plantas que en él crecen, se encuentra justo encima de la muralla, con vistas al Tormes y detrás del Patio Chico de la Catedral.

Entrada al huerto de Calixto y Melibea

Evoca la famosa novela de Fernando de Rojas “La Celestina” y que en su día se publicó con el nombre de “Tragicomedia de Calixto y Melibea”. Se cree que este lugar puede ser el escenario real  de los amores de ambos jóvenes en los que se inspiraría Rojas para escribir su libro y que terminó de forma trágica, cuando Calixto, que subía por una cuerda al huerto de su amada Melibea, cayó desde la muralla. Ella, ante el dolor de la pérdida del amado, decidió acabar con su vida tirándose al vacío desde el mismo lugar.

Interior del huerto

Vista desde el huerto

Las catedrales desde el huerto

Decíamos ayer y una rana

Numerosas historias mencionan a la universidad, la más antigua de España, fundada hacia 1212. Sin duda su fachada  es el ejemplo más hermoso del Plateresco español. Está enteramente esculpida en piedra de Villamayor, una cantera cercana a la ciudad. Su color se vuelve dorado con los efectos de la luz.

Fachada de la Universidad

La maleabilidad de esta piedra permitió que pudieran esculpirse cientos de motivos. Encima de una calavera, a la derecha de la fachada, se encuentra la famosa rana. Se cuenta que el estudiante que era capaz de verla, tendría aprobados los exámenes ese año.

Muchos han intentado encontrar una explicación a semejante escultura, hay tres versiones distintas sobre ella, para unos es la firma del autor, ya que los canteros de la época firmaban sus obras por medio de símbolos o figuras, para otros, es sin embargo, como muchas de las esculturas de este tiempo un símbolo, en este caso de la lujuria y de la muerte, y una tercera vía es la que le da simplemente una significación de buena suerte, que es la que perdura en la tradición popular.

El Patio de Escuelas y la estatua de Fray Luis

Entre los muchos insignes profesores que en ella han impartido clase se dibuja la figura del poeta y humanista Fray Luis de León que en el s XVI fue doctor en Teología. Encarcelado por la Inquisición tras haber osado traducir la Biblia a lengua vulgar, cosa estrictamente prohibida, pasó cuatro años en la cárcel, tras los cuales, el día que se reincorporaba a sus clases lanzó a sus alumnos la famosa frase “Decíamos ayer…” (dicebamus hesterna die…), como si el tiempo no hubiera transcurrido. El aula en la que impartía sus clases el maestro, con sus incómodos pupitres y su podium, pueden incluso visitarse y su recuerdo permanece extrañamente presente.

Los visitantes buscan la rana

La Casa de las muertes

La llamada Casa de las muertes es un palacio que data del s.XVI y es de estilo Plateresco, bajo sus ventanas se encuentran esculpidas unas calaveras, obra de Diego de Siloé y en la fachada tiene seis medallones y el escudo de la familia Álava, para quién fue construido.

La casa de las muertes

Hay una cierta controversia entorno a la procednecia del nombre, para algunos estas calaveras darán su nombre a la casa, sin embargo, perviven en ella historias truculentas, desde el fin trágico entre sus muros de dos amantes, a los cadáveres encontrados entre sus cimientos, hasta el suceso real que acaeció en ella en 1836, en el que María Lozano fue asesinada, sin que nunca se pudiera encontrar a los autores del crimen. Precedida de tales historias, la casa,  que fue donada a la Iglesia, pasó, tras una subasta, y ante la ausencia de compradores, a manos públicas, aunque actualmente es de nuevo propiedad de una familia salmantina.
La calle en la que se ubica llevó el nombre de Calle de las muertes hasta que pasó a llamarse Bordadores, con lo que podría haber heredado el nombre del lugar en el que fue construida.

El puente y el toro

Muchas obras literarias tienen a la ciudad como fondo de las aventuras y desventuras de sus personajes, pero sin duda el clásico anónimo español “El Lazarillo de Tormes” sea una de las más conocidas.

El pequeño Lázaro y el ciego pasearon literariamente por la ciudad y hoy su recuerdo está presente en una escultura junto al hermoso puente romano que cruza el río Tormes.

Lugar de paseo de los salmantinos, el puente romano es el monumento más antiguo de la ciudad y formaba parte de la calzada romana de la Plata. Se construyó el s I, posiblemente por orden del emperador Trajano. Tiene 26 arcos, de los que solo 15 son aún romanos, pues el resto fue reconstruido por el rey Felipe IV (1677), tras la riada del día de San Policarpo de 1626 en que fue destruido. Durante muchos años fue la sola unión entre la ciudad y sus arrabales.

Antes de atravesarlo era preciso pagar un peaje. En el centro del puente se encontraba una escultura ibérica de un toro o verraco, de los que existen muchos ejemplos en la provincia, y desde 1954, se encuentra en la entrada, su emplazamiento original. El verraco aparece en el primer capítulo de la novela picaresca “El Lazarillo de Tormes”, el ciego engaña al pequeño Lázaro y le dice que si se acerca oirá gran ruido dentro de él, y cuando lo hace le da un gran golpe contra la piedra, para significarle que debe de ser más listo si quiere ser un buen lazarillo.

Toro y verraco forman parte del escudo de la ciudad.

Las Catedrales : vítores y milagros

Salamanca tiene dos catedrales unidas en el popular Patio Chico, uno de los rincones más hermosos de la ciudad.

El patio Chico dónde se unen ambas catedrales

La Catedral Vieja es de estilo románico y se construyó en los s XII y XIII. El cimborrio o Torre del gallo, corona la catedral y sobre él hay una veleta con forma de gallo que es la que le da su popular nombre.

Fachada del Patio Chico

El altar mayor data del s XV y es considerado una de las mayores obras pictóricas con que cuenta la ciudad. Se accede a ella por la llamada Puerta del Perdón.

El terremoto de Lisboa de 1775 causó numerosos destrozos en el Claustro que tuvo que ser restaurado.

Fachada de la catedral nueva

La fachada de la catedral nueva

Los exámenes de los estudiantes universitarios tenían lugar en una de las capillas de la catedral, la de Santa Bárbara. Pasaban en ella meditando toda la noche con los pies apoyados en la escultura yacente del Obispo Lucero que ocupa el centro de la estancia. Si aprobaban se organizaba una fiesta que duraba tres días y al término se hacia una corrida. Con la sangre de la res y aceite, el propio estudiante dibujaba sobre los muros de la catedral un VICTOR, una mención a su éxito en los exámenes.

Catedral nueva

El estudiante que no aprobaba salía por la llamada “puerta de carros” y era llevado al río y vilipendiado por sus compañeros, que se veían así privados de fiesta.

La Catedral Nueva se construyó junto a la vieja, ya que esta se había quedado pequeña debido al número creciente de estudiantes, entre 1513 y 1733. Es uno de los últimos ejemplos del Gótico en España. La Catedral asombra por su magnitud y sus impresionantes fachadas. Entre las leyendas que encierra entre sus muros, cuentan de una que tiene que ver con una de sus efigies más milagrosas, la del conocido Cristo de las Batallas, del que se dice que el Cid llevaba consigo, situado en la capilla que lleva su nombre. Albañil de la Catedral, Alonso Paz era un joven muy devoto de dicha imagen, sufrió un accidente al caérsele encima una piedra de la bóveda de 65 kg de peso, pasó 10 h sin recobrar el sentido, pero al despertar, estaba ileso.

Otras capillas de la catedral tienen también imágenes a las que se les atribuyen prodigios. Y una curiosidad, en la denominada Puerta de Ramos, puede observarse esculpido en la piedra un astronauta, que data de 1993, cuando los canteros que la restauraron decidieron dejar así grabado su símbolo para la posteridad.

La Plaza Mayor y la literatura

Es sin duda una de las más hermosas plazas del mundo y un ejemplo impresionante del Barroco español, obra del arquitecto  Alberto Churriguera. Tiene 88 arcos adornados con medallones que representan a algunos de los más importantes personajes de la historia de España.

La Plaza Mayor en invierno

Sin duda el medallón que más controversia suscita entre los visitantes, es el que representa al anterior jefe del estado, Francisco Franco, y que es continuamente objeto de repulsa, por lo que no es extraño verlo cubierto de pintura, como represalia.

Utilizada incluso como coso taurino, hasta 1954 la Plaza era en su centro un jardín. Los hombres daban paseos en ella en un sentido, y las mujeres lo hacían en otro, lo que aseguraba que se encontraran de frente, así se convirtió en el más popular rincón de cita amorosa.

Fachada del ayuntamiento

La Plaza mayor es  el verdadero corazón de la ciudad. En ella se encuentra el café más antiguo, el famoso Café Novelty que ya cuenta más de 100 años de historia, lugar de tertulias de todos los escritores que han vivido en ella. Torrente Ballester era tan asiduo al local, que hoy una estatua suya, a tamaño natural, se sienta en un velador como testigo mudo de las conversaciones de los salamantinos. Carmen Martín Gaite en su famosa novela “Entre visillos” nos lo deja intuir en su narración. Unamuno era otro de sus insignes clientes. Y en este local nació en 1936 Radio Nacional.

La Plaza iluminada

Paseando con Unamuno

Unamuno fue rector de la Universidad y uno de sus más insignes vecinos. Residió en la ciudad entre 1891 y 1914 en que fue destituido como rector. Volvió en 1931 para morir allí en el 36. Junto al convento de las Ursulas, la casa que habitó se ha convertido en un museo dónde se guardan libros, muebles y objetos personales del escritor.

El paseo que recorría Unamuno

Se cuenta la anécdota de que Unamuno, en 1936 durante un acto en la Universidad por la conmemoración del descubrimiento de América, tuvo un incidente con el General Millán Astray. Durante el discurso de éste, sus partidarios gritaban la famosa frase de “Viva la muerte!”a lo que el rector replicó con la frase de “Venceréis pero no convenceréis”  y Millán terminó con el “muera la inteligencia!”. Pocos días después fue destituido como rector y murió dos meses más tarde lleno de amargura por la situación que veía venir en España.

Tras los pasos del rector

Recorrer ahora las mismas calles que le llevaban cada mañana hacia la Universidad, es uno de los más bellos paseos de la ciudad, y se alarga  entre la calle Libreros, pasando ante el Palacio de Monterrey, la Clerecía, la Casa de las Conchas, hasta el Patio de Escuelas. Se dice que Don Miguel, nombre con el que se le recuerda, era profundamente vasco, pero también salmantino. Su amor por la ciudad que le acogió como suyo se demuestra en muchas de sus obras. Como recuerdo  se le erigió una estatua frente a la casa museo y todos los años se conmemora el día de su fallecimiento con un acto institucional ante ella.

La Iglesia de la Clerecía

Una biblioteca  en la Casa de las Conchas

Construida a finales del s XV, la Casa de las Conchas, que recibe este nombre en honor de las más de 300 que decoran su fachada, ampara hoy entre sus muros la biblioteca municipal.

La biblioteca municipal

Muchas otras historias han acogido sus piedras centenarias. Cuentan que el caballero Aldana desafió al hijo del rey francés en combate y le venció. El rey pidió clemencia para su hijo y Aldana le reclamó que le permitiera llevar en su escudo la flor de lis y el cetro real, que aparecen hoy finamente tallados en la piedra sobre la puerta de entrada del palacio. La leyenda termina atribuyendo a una licencia ortográfica el apellido del propietario, porque si bien el rey accedió no pudo por menos que decir “c’est mal donné” , que terminó en que Aldana cambiara su apellido por el de Maldonado.

Detalle de la puerta de entrada

La Casa de las Conchas se encuentra frente a la Clerecía, propiedad de los Jesuitas y en cuyos edificios está la Universidad  Pontificia. Los jesuitas quisieron demoler la famosa Casa que empequeñecía la visión de la monumental fachada de la Iglesia y para ello ofrecieron una moneda de oro por cada concha en la fachada.
De ahí derivaría la historia que dice que debajo de cada concha hay tesoro escondido.

La fachada de la casa

Durante un tiempo, la Casa fue la sede de la Maestrescolía que dirimía los asuntos relativos a los estudiantes, tanto en temas de juicios, como prisión, que se encontraba en sus sótanos, y a la que se enviaba a todos los que se vieran implicados en alguna tropelía.

Guerras de Bandos

La guerra de los Bandos asoló la ciudad en el s XV. Los contendientes pertenecían a dos bandos enfrentados, los de Santo Tomé y los de San Benito, que lideraban cada uno una familia de la nobleza. Las familias de los Maldonado, los Solís, Manzano y Monroy, deseaban para sí cada una el control y hegemonía en la ciudad. En una de las peleas, los hijos de María Rodríguez de Monroy, María “María la Brava”, que pertenecía al bando de Santo Tomé murieron a manos de los Manzano. María persiguió a los asesinos hasta Portugal, los ejecutó y decapitó y sus cabezas fueron depositados en las tumbas de sus hijos, en la Iglesia de Santo Tomé.

La Plaza del Corrillo

Después de este sangriento episodio, los  enfrentamientos siguieron a lo largo de 40 años. La Plaza del Corrillo, o “corrillo de la hierba” como se conocía entonces, separaba a ambos bandos. Tan peligroso era acercarse por el lugar, que la hierba crecía allí porque nadie osaba pisarla.
San Juan de Sahagún pacto la paz entre los bandos en la famosa casa de la Concordia, de la que se conserva un arco con una inscripción que reza “Ira odium generat, concordia nutrit amorem”.

Plaza del Corrillo llegado desde la Rua

Colegios universitarios y pájaros

Concebidos al amparo de la universidad y en principio dedicados a los estudiantes pobres, pronto pasaron a exigir incluso un certificado de limpieza de sangre a sus residentes.

Muchos han desaparecido y solo queda en la ciudad la memoria de lo que significaron.

Los colegios universitarios abundaban y cada uno de ellos adoptó un uniforme distintivo. Se les asemejó a nidos en la copa del árbol universitario. Los colores de los uniformes determinaron el nombre con el que se conocía a cada grupo, los golondrinos eran los dominicos, los verderones, los de San Pelayo, las grullas los de San Bernardo, cigüeños, los mercedarios, los mostenses, palomos, o tordos, los jerónimos….

Colegio Fonseca

Muchos otros lugares están ligados a historias o leyendas que se pierden en el tiempo. Las “emparedadas” de Sancti Spiritus, el Palacio de la Salina, sede de los amores de  Juana Pimentel y el arzobispo Fonseca, las visiones de Santa Teresa en la casa de calle Bordadores y numerosos conventos, iglesias y palacios que han tejido a lo largo de los siglos la historia de la ciudad.

Los Dominicos

Sancti Spiritus

4 Respuestas a “SALAMANCA: Leyendas de la ciudad dorada

  1. Buenos días, leyendo el artículo me he percatado que Salamanca se sitúa en la meseta castellana, cosa imposible ya que Salamanca es una ciudad leonesa, como así lo atestigua su pasado (la universidad fue fundada por Alfonso IX de León, rey únicamente leonés) y su presente (la toponimia es un claro ejemplo, Castellanos de Moriscos y Castellanos de Villiquera dejan patente que fueron dos pueblos repoblados por castellanos, por tanto Salamanca no es Castilla ya que sino ambos pueblos no necesitarían denominarse Castellanos debido a que todas las poblaciones lo serían. Hasta hace 30 años Salamanca estaba integrado en la Región de León y así sigue siendolo ya que no se ha derogado dicho mapa territorial. Y por raro que suene el propio estatuto de autonomía de Castilla y León reconoce su birregionalidad: “La Comunidad Autónoma de Castilla y León surge de la moderna unión de los territorios históricos que componían y dieron nombre a las antiguas coronas de León y Castilla”. Así pues, pido que se revise dicho apartado y se corrija en favor de la historia, el presente y el propio orgullo de salmantinos y leoneses. Muchas gracias.

    • Creo que mi artículo nada tiene que ver con tus consideraciones. Haces política y es un tema que yo no he tocado, en este caso creo que es un comentario que paso de contestar más ampliamente, pués hay tantas consideraciones que hacerlo lo alargaría demasíado. Me enorgullecería ser salmantina, independientemente de ser considerada leonesa o castellana. Yo justamente soy ciudadana universal y por tanto no me inscribo en etiquetas tan estrechas.

      • Me ha encantado tu artículo! He llegado a Salamanca hace justo un mes y me gusta descubrir estas leyendas e historias populares, gracias por el post. Si te quieres pasar por el mío hablo sobre Granada y próximamente nuestra Ciudad Dorada🙂
        Y muy buena respuesta, yo también me considero ciudadano del mundo!

      • Lo leeré encantada!

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